7 de abril de 2015

Porotos granados


El día de la cocina chilena es el 15 de Abril y qué mejor que celebrar adelantado con unos buenos porotos granados, nunca están demás y así participo en el desafío del BRBC del mes de Abril. Para mi este guiso es sinónimo de verano (junto con el pastel de choclo y las humitas), lástima que ya estamos en otoño, aun así me pude conseguir los ingredientes.

En Chile tenemos gran cantidad de legumbres, algunas muy poco conocidas como los chícharos. Personalmente conozco bien pocas y me propuse para este año indagar más en las distintas variedades de legumbres chilenas. Se cultivan desde tiempos inmemoriales y junto al zapallo y al maiz, constituyen la base de la alimentación de los pueblos originarios. Y es justamente esta trinidad de ingredientes la que se usa en la receta de los granados.


Bien conocido es el aporte protéico de las legumbres en general, alto contenido de vitaminas del complejo B, sobre todo en B9 ácido fólico, especial para el sistema nervioso y junto al hierro, las hace ideal para combatir la anemia.
Sólo por nombrar algunas de sus propiedades benéficas, su fibra insoluble ayuda a controlar el colesterol y a equilibrar el azúcar en la sangre y su fibra soluble es especial para el estreñimiento. Comerlo junto con un cereal las hace una comida completa.

 

Los granados al ser frescos no es necesario remojarlos, pero para hacer más dijerible su ollejo yo les agrego un pedazo de tomate al cocerlos. Hay gente que para esto le pone un pedazo de papa. También una vez escuché a una señora que le ponía unas pocas vainas vacías de los porotos para este mismo fin y darle más sabor.

Hay recetas que no pueden cambiarse mucho, tal vez hacer pequeñas modificaciones o tener una versión propia con una leve variación, pero si uno quiere regresar a la infancia con un plato lo mejor es no cambiar mucho la receta.

Algo de mi cosecha fue agregarle cúrcuma, que ayuda a digerir las legumbres, pero que no cambia el sabor típico de este guiso. El comino y orégano, tan tradicional en la cocina chilena, también son indispensables para mejorar la digestión.

Para que no caigan pesados ni generen gases después de comerlos, lo mejor es NO comer postre! ni mucho menos sandía o melón. Las frutas se digieren antes que cualquier otro alimento, por lo que comerlas después de comidas hace que éstas se descompongan primero. En este caso las legumbres actuarían como un tapón, ocacionando hinchazón gases y toxinas, las que se acumulan en el organismo. Para qué decir los melones y sandías, estos hay que consumirlos sólos y con el estómago vacío, ya que son digeridas a nivel intestinal.
 
Volviendo a la receta, esta  preparación la hice ni con mucha mazamorra ni con muy poca, para que espesaran lo justo y necesario. Usé choclos humeros, esos grandes, que lamentablemente ya están escaseando, incluso en época de temporada. 


Al hacerlos no usé ninguna receta de libro, los fui perfeccionando a través de ensayo y error mirando cómo los hacían otras cocineras y bueno, creo que me quedaron muy ricos, tuvieron buena venta.



Porotos Granados

- 1 1/2 k porotos granados en vaina
- 3 choclos humeros
- 1/4 k zapallo amarillo cortado en dados
- 1/2 cebolla blanca picada fina
- 1 pedazo de pimentón rojo picado fino
- 1 pedazo de tomate pelado
- orégano a gusto
- 2 cdtas de comino (o más o menos si se quiere)
- 2 cdtas de ají de color (o más o menos si se quiere)
- 2 hojas de laurel
- 4 hojas grandes de albahaca fresca
- 1 cucharadita de cúrcuma
- sal y pimienta
- mantequila
- aceite de oliva

1. Desgranar los porotos.
2. En una olla grande, calentar el aceite de oliva junto con la mantequilla y el ají de color. Echar la cebolla, pimentón, comino, orégano, sal y cocinar a fuego bajo hasta que la cebolla esté blanda.
3. Agregar los porotos, cúrcuma, laurel, hojas de albahaca (enteras), tomate y pimienta. Tapar con agua fría. Subir el fuego, cuando dé el hervor bajar y dejar cocer a fuego lento. Ir agregando agua durante la cocción según se vaya necesitando. 
4. Mientras, desgranar los choclos (con cuchillo, no cortar muy cerca de la coronta para que no tengan mucho hollejo). En un bol poner la mitad de los granos para hacer una mazamorra y moler con minipimer.
5. Incorporar el zapallo a la olla. Tapar, dejar pasar 5 min. y añadir el choclo (el entero y el molido).
6. Cuando esté listo y espesado, corregir la sal y pimienta y servir. 

Lo ideal es comérselos con un clásico tomate con cebolla o ensalada chilena (o causeo como le dice mi padre) y ají verde.


2 comentarios:

Pilar Hernandez dijo...

Se ven tan ricos, que ganas me dieron de comerlos. Gracias por la receta.

Paula Claro dijo...

muchas gracias Pilar!! te felicito por tu blog y libro!