1 de septiembre de 2014

Ensalada tibia de repollo morado con membrillo


Al fin llegó la primavera, septiembre, el 18, aunque cuando hice esta ensalada era pleno invierno. Apenas la probé me sorprendió lo rica y sabrosa que quedó. Es una alternativa muy rica y liviana para prepararla como acompañamiento este 18 (además llamativa por sus colores), los ingredientes aún se pueden conseguir. 
Es muy fácil y rápida de hacer. Hecha principalmente de repollo morado y membrillo.


El membrillo es una fruta de otoño-invierno, con la que se hace el típico dulce de membrillo. Comido crudo es entre amargo, ácido y astringente debido a los taninos que tiene, pero la verdad es que no hace falta cocinarlo con azúcar para que suelte su dulzor, sino sólo calentarlo un poco. 

Tiene varias propiedades benéficas para la salud que en general se desconocen. 
Es alto en pectina; la pectina se transforma en gel cuando se combina con el ácido o el azúcar propios de la misma fruta, es por esto que el dulce de membrillo no necesita ningún tipo de gelatina, espesante o gelificante para que cuaje, lo hace naturalmente. Estas pectinas ayudan a disminuir el colesterol. Los taninos de los que hablaba la hacen una fruta digestiva, recubre el estómago, lo protege y sana de de las úlceras.

También posee un efecto desinfectante, y depurador del organismo por el potasio. Es alto en ácido málico, eliminando el ácido úrico de la sangre (es por esto y junto a sus propiedades digestivas que el membrillo es un excelente acompañamiento de carnes). Tiene también vitaminas del complejo B, vitamina A y C.

Esta super ensalada tibia es mi versión de ésta, de My new roots, que se ve tan buena, eso sí la hice con los ingredientes que tenía yo a mano.





Ensalada tibia de repollo morado con membrillo

(2 personas)

Ingredientes

- 1/2 repollo morado cortado delgado
- 1 chalota cortada pluma
- 1/2 membrillo pelado y cortado en palitos finos (julianas finas)
- 1 curadadita de jengibre fresco rallado
- 1 cucharadita de romero picado
- 1 puñado de perejil picado (con tallos y todo)
- 1 buen pedazo de queso fresco cortado en cubitos
- 1 puñado de nueces
- 1 puñadito de semillas de maravilla 
- 1 cucharadita de miel
- 1 chorro de vinagre de manzana (o en su defecto aceto balsámico)
- aceite de oliva
- sal de mar y pimienta



1. Tostar las semillas de maravilla junto con las nueces en una sartén caliente sin aceite. Tostar a fuego bajo hasta que empiecen a tomar color y a dorarse. Sacar del fuego y reservar.

2. En la misma sartén, calentar aceite de oliva y saltear la chalota junto con la mitad del perejil, sal y pimienta. 
3. Cuando esté transparente echar el repollo con el jengibre y el romero. Cocinar por un par de minutos hasta que se ablande, pero no demasiado, tiene que quedar al dente, o sea cocido pero crujiente.
4. Cuando esté listo apagar el fuego y agregar el membrillo, el resto del perejil, vinagre de manzana y un poco más de aceite de oliva. Revolver bien y aprovechar lo que quede de calor para que se ablande un poco el membrillo. Probar y corregir la sal y pimienta.
5. Disponer la ensalada en un plato grande, incorporar el queso fresco y espolvorear las semillas de maravilla, nueces y perejil fresco. Agregar en círculos una cucharadita de miel y servir.




fuentes propiedades del membrillo: http://www.innatia.com/ , http://www.botanical-online.com/